
En la Fundación TecnoVitae creemos en el poder de la investigación, que entendemos como algo más que una mera actividad académica. Es un motor de progreso que transforma el presente y, sobre todo, el futuro de la sociedad. Con su aplicación práctica, la investigación influye en la salud, las políticas públicas y la innovación. También en el desarrollo económico, la sostenibilidad, la protección del medioambiente, la cultura y la educación.
Es decir, tiene un impacto social real, una incidencia positiva en la sociedad y su bienestar. Permite a las comunidades responder ante los desafíos que se les presentan. Y, lo que es casi más importante, prevenir problemas, anticiparse a esos retos para enfrentarse a ellos con las máximas garantías. Pero no es solo útil en tiempos de crisis. Es el pilar sobre el que se sustentan el desarrollo económico y social de cualquier país.
También su desarrollo tecnológico e industrial, que en Fundación TecnoVitae vemos como una de las llaves que abre las puertas al bienestar social. Ha de cimentarse en la ética y, por supuesto, en el conocimiento. Es decir, en la investigación, de la mano del activo más valioso con que cuenta la sociedad del siglo XXI: el capital humano. Por eso, en la Fundación TecnoVitae apostamos por las personas, por el talento, como factor de innovación, competitividad y crecimiento. Y no solo en la esfera empresarial, también en la formativa.
Con nuestra actividad, contribuimos a tender puentes entre el ámbito educativo y el empresarial. Queremos tejer una alianza estratégica para la formación de las nuevas generaciones y para impulsar su potencial en los entornos más adecuados. Nuestra organización actúa, así, como catalizador del conocimiento, estimulando el emprendimiento y el crecimiento de empresas innovadoras.
Serán ellas las que lideren la evolución en el campo de Investigación (búsqueda de nuevos conocimientos) + Desarrollo (aplicación práctica de esos hallazgos para crear nuevas soluciones). Si ponemos el foco en el desarrollo industrial, consiste en transformar los conocimientos que aporta la investigación en soluciones prácticas y concretas (productos, servicios y procesos). Es imprescindible para el progreso económico y social y para potenciar la innovación y la competitividad. Personas, organizaciones y países estarán, gracias a ese desarrollo industrial que nace de la investigación, mejor preparados para adaptarse a una realidad cambiante y en constante evolución.
LA BECA CTS DE LA FUNDACIÓN TECNOVITAE
La Fundación TecnoVitae puso en marcha en 2024 la Beca CTS (Ciencia, Tecnología y Sociedad). Una ayuda que impulsa estudios que examinen las interacciones recíprocas entre los avances científico-tecnológicos y las dinámicas sociales. Dotada con 5.000 €, apoya investigaciones que exploren el avance tecnológico, pero que también estudien lo que la sociedad exige y necesita.
En su primera edición, la Beca CTS fue para el proyecto Artificial Intelligence in the European Healthcare Sector: Analysis of its Ethical and Legal Integration, liderado por Fernando Cagigas en colaboración con María Flores Ceballos y Alberto López Tejerina. Se centra en un tema de gran relevancia en la actualidad: la integración ética y legal de la inteligencia artificial en el sector sanitario europeo, un ámbito en el que la innovación tecnológica debe responder a desafíos sociales, económicos y normativos.
En su segunda convocatoria, la beca ha recaído en el Estudio sobre simulaciones electromecánicas de bloqueos de rama derecha en pacientes pediátricos. Un proyecto desarrollado por Ana Montañés Blay en el Centro de Investigación e Innovación en Bioingeniería de la Universidad Politécnica de Valencia en colaboración con el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona. Esta investigación se ocupa de la mejora del diagnóstico de los bloqueos de rama derecha incompleto en población pediátrica, mediante simulaciones electromecánicas avanzadas del corazón infantil.
La Beca CTS materializa el compromiso de la Fundación TecnoVitae con la investigación y con el progreso de la sociedad a través de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y la industria. Son motores de crecimiento y, sin duda, una de las piezas clave en el engranaje que mueve nuestro día a día.