La joven investigadora Ana Montañés Blay ha visitado el programa ‘A vivir que son dos días’ de la Cadena SER en Castilla y León para hablar sobre su proyecto pionero en cardiología pediátrica computacional, seleccionado como ganador de la Beca CTS 2025 (Ciencia, Tecnología y Sociedad) concedida por la Fundación TecnoVitae. Su trabajo, que integra medicina, ingeniería biomédica y tecnología de simulación avanzada, busca mejorar el diagnóstico de un tipo de anomalía cardíaca que afecta a niños y niñas.
Ana Montañés, graduada en Ingeniería Electrónica Industrial con especialización en bioingeniería por la Universitat Politècnica de València (UPV) y actualmente investigadora en el Centro de Investigación e Innovación en Bioingeniería (Ci2B) de la misma institución, ha explicado que su proyecto se centra en una dificultad clínica habitual: diferenciar, en población pediátrica, si un bloqueo de la rama derecha del corazón es un hecho fisiológico o un signo de patología. Este tipo de alteración electrocardiográfica es común en menores y, según la investigadora, “el problema es que el electrocardiograma no permite distinguir con claridad clínicamente entre una variación normal y una enfermedad”.
Tecnología al servicio de la salud
La responsable del proyecto ha detallado que este se basa en la creación de modelos tridimensionales personalizados del corazón pediátrico utilizando datos clínicos reales obtenidos mediante técnicas de imagen médica, como tomografías computarizadas. Estos modelos permiten simular la actividad eléctrica y mecánica del corazón, generando lo que se conoce como un “gemelo digital” del órgano para recrear distintos escenarios de bloqueo y observar cómo se reflejan en el electrocardiograma y en la mecánica cardíaca. A partir de estas simulaciones, el equipo de investigación pretende identificar marcadores que ayuden a los médicos a distinguir entre un bloqueo benigno y uno que requiera intervención.
La relación con entornos clínicos ha sido clave para el desarrollo del proyecto. Ana Montañés ha destacado el papel del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona, donde se han obtenido los datos de imágenes y donde los cardiólogos han aportado su conocimiento para interpretar los resultados desde una perspectiva médica, algo que complementa la formación técnica de ingeniería.
Un impulso para continuar investigando
La Beca CTS, dotada con 5.000 €, sirve como apoyo económico para permitir que esta investigación, que nació a partir de su Trabajo Fin de Máster, tenga continuidad y pueda desarrollarse hasta niveles que podrían beneficiar a la práctica clínica en los próximos años. “Para mí ha sido increíble; no me lo esperaba y, además, el nivel de proyectos era altísimo. Animaría a otros jóvenes investigadores a presentarse, porque es una oportunidad que impulsa verdaderamente la carrera científica”.
Durante la conversación en la SER, la beneficiaria también ha enfatizado el valor de la beca para permitirle hacer realidad una investigación que, de otro modo, sería muy complicada de financiar. “Sin el apoyo económico difícilmente podría haber continuado con este proyecto más allá de su fase inicial”, ha agradecido.
Investigación en ciencia, tecnología y sociedad
La Beca CTS forma parte de la estrategia de TecnoVitae para fomentar investigaciones que, además de contribuir al conocimiento científico, también conecten con necesidades sociales reales. El proyecto ganador en la edición de 2025 ejemplifica esta filosofía al utilizar herramientas tecnológicas avanzadas para abordar una problemática médica directamente relacionada con la salud infantil.
Durante la entrevista, Ana Montañés ha compartido su entusiasmo por el proyecto y su intención de seguir profundizando en esta línea investigadora, con la mirada puesta en publicar sus resultados y aportar herramientas que, en el futuro, puedan formar parte del diagnóstico clínico habitual en cardiología pediátrica.